5 Mayo 2025
El éxito reproductivo del aguilucho cenizo aumentó casi un 180 % en el norte en 2024

Aguilucho cenizo macho. Fotografía: Filippo Guidantoni/Palombar.

Monitoreo. Fotografía: Palombar.
Un año crítico con intervenciones decisivas
En 2024, se identificaron 31 parejas en el norte de Portugal, con 29 nidos que fueron monitoreados de forma continua durante la temporada reproductiva, según indican los datos del informe de la campaña “Salvar el aguilucho cenizo” de 2024, elaborado por Palombar. De ellos, solo 27 parejas comenzaron a poner huevos, y solo tres de estas parejas hicieron una segunda puesta. En cuanto al tamaño de la puesta, fue un año con valores medios más altos en comparación con años anteriores: 4,8 huevos en las primeras puestas y 4,0 en las segundas.
Las medidas de conservación implementadas sobre el terreno por Palombar, en colaboración con el Centro de Recuperación de Animales Silvestres del Hospital Veterinario de la Universidad de Trás-os-Montes y Alto Douro (CRAS-HVUTAD), el Instituto de Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF), BIOPOLIS-CIBIO y voluntarios, tuvieron un gran éxito en el aumento del éxito reproductivo de esta especie. En su hábitat natural, la reproducción exitosa, es decir, cuando el esfuerzo reproductivo tiene como resultado al menos un juvenil volador, se produjo en alrededor del 40 % de los nidos monitoreados, incluidos aquellos que fueron protegidos con vallas por los técnicos de Palombar. En primer lugar, se procedió a la protección de siete nidos de alto riesgo con vallas, cuatro de los cuales aún tenían huevos y los otros tres ya tenían pollos.
Nido con huevos. Fotografía: Filippo Guidantoni/Palombar.
Nido protegido con valla tras la cosecha. Fotografía: Filippo Guidantoni/Palombar.
De los nidos vallados en fase de incubación, dos fueron abandonados durante la siega, por lo que nuestros técnicos de campo tuvieron que rescatar los huevos y llevarlos al CRAS-HVUTAD, donde completaron su desarrollo. En total, se rescataron 28 huevos de aguilucho cenizo durante la temporada de reproducción de 2024, todos ellos en parcelas agrícolas con siega inminente o abandonados por los padres durante la siega.
Los huevos rescatados dieron lugar a 20 pollos que, tras alcanzar los 19 días de edad, fueron trasladadas a la estación de aclimatación (también conocida como jaula de hacking), donde permanecieron durante aproximadamente un mes. A finales de julio, los 20 pollos voladores, de entre 50 y 55 días de edad, fueron devueltos gradualmente al medio natural (un método también conocido como "liberación suave"), utilizado para facilitar la fijación de las aves al territorio.

Pollos rescatados. Fotografía: Palombar.
Pollo en la estación de aclimatación (o jaula de hacking). Fotografía: Pedro Alves/Palombar.
Sin la intervención sobre el terreno, la productividad natural esperada en 2024 correspondía a un total de 19 juveniles voladores, una cifra insuficiente para garantizar la viabilidad de la población de aguiluchos cenizos en el norte de Portugal. Con las acciones de conservación descritas anteriormente, se produjo un aumento significativo de la productividad, casi un 180 % superior al escenario previsto sin intervención sobre el terreno. Así, gracias a la campaña, en 2024, el norte de Portugal vio volar a 53 nuevos juveniles.
En la campaña de 2024, también se marcaron con dispositivos GPS diez juveniles y dos adultos, en colaboración con el biólogo Carlos Pacheco, de BIOPOLIS-CIBIO, que marcó a los individuos, y el ICNF, que proporcionó los GPS para los juveniles. La información proporcionada por estos equipos será esencial para mejorar las medidas de protección de la especie.

Juvenil volador con equipo GPS listo para ser devuelto a la naturaleza. Fotografía: Palombar.
Cada vuelo, cada año, nuevas lecciones y los mismos retos
A pesar del éxito de la campaña de 2024, persisten los retos a los que debemos responder de manera eficaz para impedir la desaparición del aguilucho cenizo en Portugal, su territorio histórico.
La destrucción de nidos en terrenos cultivados o aparentemente abandonados y sin cultivar, en su mayoría de forma involuntaria y/o por desconocimiento de su valor ecológico, o por la depredación de otras especies, como el jabalí y el zorro, sigue siendo una amenaza concreta. En estos casos, la dificultad para identificar a los propietarios dificulta cualquier intento de protección oportuna y colaboración.
Además, la compensación económica disponible para los agricultores, fijada actualmente en 250 € por hectárea en el marco de las ayudas agroambientales del Estado Portugués para la protección de esta especie, resulta insuficiente, sobre todo en Trás-os-Montes, donde muchas parcelas son de pequeño tamaño y el esfuerzo de conservación puede suponer importantes pérdidas de rendimientos.
Para garantizar la participación de los agricultores, actores fundamentales en la salvaguarda del aguilucho cenizo, será necesario reforzar los incentivos, haciéndolos verdaderamente compensatorios y ajustados a la realidad local.
Nido protegido con valla en un campo de trigo. Fotografía: Filippo Guidantoni/Palombar.
Un trabajo de cooperación con los agricultores. Fotografía: Palombar.
Pero el cielo no está vacío y la esperanza sigue ganando alas...
En 2025, el proyecto LIFE SOS Pygargus se propone reforzar y ampliar las medidas de conservación ya implementadas en el marco de la campaña, centrándose en la protección de los nidos en terrenos cultivados y no cultivados, en la optimización de las medidas de mitigación de amenazas y en el seguimiento por GPS de los pollos devueltos a la naturaleza, para evaluar el verdadero alcance e impacto de las intervenciones a largo plazo. También se pretende trabajar para garantizar mejores condiciones de implicación y participación activa de los agricultores, mediante incentivos más justos y eficaces que reconozcan su papel esencial en la preservación de esta especie.

Anillamiento de un aguilucho. Fotografía: Palombar.
Entre los muchos signos de esperanza que surgen del esfuerzo colectivo para evitar la inminente extinción de esta ave, destaca la historia de la hembra P57. Devuelta a la naturaleza en 2022, tras ser rescatada de un nido en peligro, se reprodujo con éxito en España y, en 2024, dio a luz a un polluelo volador que ya ha sido observado fuera del nido, volando libremente y siendo alimentado por su progenitor.
Este es solo uno de los muchos testimonios del poder de la dedicación de todos los involucrados en la campaña y del trabajo realizado, que permitirán conservar los campos de cultivo de la Península Ibérica y su icónica biodiversidad.

Aguilucho cenizo macho. Fotografía: Filippo Guidantoni/Palombar.
La campaña “Salvar el aguilucho cenizo” se puso en marcha en 2022 en el marco del proyecto “Campos con biodiversidad: salvemos al aguilucho cenizo”, desarrollado por Palombar, BIOPOLIS-CIBIO, ANPOC y el Club de Productores Continente. Ahora se ha integrado en LIFE SOS Pygargus. En 2024, contó con el apoyo financiero de la Fundación Belmiro de Azevedo.
Acerca del proyecto
LIFE SOS Pygargus - Acciones urgentes para la conservación de las poblaciones de aguilucho cenizo en Portugal y España es un proyecto ibérico que une a conservacionistas, agricultores, científicos y entidades públicas y privadas en un esfuerzo sin precedentes para salvar de la extinción inminente a esta ave migratoria en algunas de sus principales áreas de distribución en la Península Ibérica.
Combina la conservación de la naturaleza y la agricultura para proteger esta especie fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. Está financiado en un 75 % por el programa LIFE de la Unión Europea y cuenta con la cofinanciación de Viridia – Conservation in Action, Lightsource bp y Fundo Ambiental.
Lo implementa un consorcio formado por Palombar – Conservação da Natureza e do Património Rural (entidad coordinadora), Associação BIOPOLIS-CIBIO, AEPGA - Associação para o Estudo e Proteção do Gado Asinino, ANPOC- Associação Nacional de Produtores de Proteaginosas, Oleaginosas e Cereais, CCDR-N - Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte, EDIA - Empresa de Desenvolvimento e Infraestruturas do Alqueva SA, ICNF - Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas, INIAV - Instituto Nacional de Investigação Agrária e Veterinária, LPN - Liga para a Protecção da Natureza, MC Shared Services SA, Modelo Continente Hipermercados SA, SPEA - Sociedade Portuguesa para o Estudo das Aves, UTAD - Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro, Vita Nativa - Conservação do Ambiente, AMUS - Acción por el Mundo Salvaje, Consejeria de Agricultura, Ganaderia y Desarrollo Sostenible - Junta de Extremadura, GREFA - Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat e Universidad de Murcia.
