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25 Marzo 2025

Investigadores ensayan cereales con mayor potencial para salvar al aguilucho cenizo y aumentar la producción cerealera nacional

Investigadores ensayan cereales con mayor potencial para salvar al aguilucho cenizo y aumentar la producción cerealera nacional

Trigo blando, uno de los pasos del cruce realizado con la intervención de los investigadores en el campo (eliminación de los estambres, órganos masculinos). Fotografía: Rita Costa/INIAV.

Investigadores del Instituto Nacional de Investigación Agraria y Veterinaria (INIAV) de Portugal están realizando ensayos de selección de variedades de cereales para elegir las que mejor se adaptan al ciclo reproductivo del aguilucho cenizo y a las regiones donde se cultivan, con el objetivo de salvar a esta especie amenazada de extinción inminente y aumentar la producción cerealera nacional, combinando la conservación de la naturaleza con el fomento de la agricultura.

Desarrollados en el marco del proyecto LIFE SOS Pygargus - Acciones urgentes para la conservación de las poblaciones de aguilucho cenizo en Portugal y España, coordinado por Palombar – Conservación de la Naturaleza y del Patrimonio Rural, estos ensayos también cuentan con la participación de la Asociación Nacional de Productores de Proteaginosas, Oleaginosas y Cereales (ANPOC) y la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte (CCDR-N), socios del proyecto.

La primera campaña de ensayos ya ha comenzado

La primera campaña de ensayos de selección de variedades de cereales comenzó en diciembre de 2024, en la finca Quinta do Valongo, en Mirandela (perteneciente al Polo de Innovación de Mirandela de la CCDR-N), en Trás-os-Montes, con un total de 20 variedades probadas de las especies trigo blando, trigo barbela, centeno, avena y triticale. Las mismas variedades también se están probando en ensayos en el Polo de Innovación de Elvas del INIAV, en Alentejo.

Los ensayos tienen como objetivo seleccionar las variedades de cereales más adaptadas al ciclo reproductivo del aguilucho cenizo, más adecuadas al clima de la región donde se cultivan y más resistentes al cambio climático, así como a las enfermedades, por lo que son más productivas y también tienen un mayor valor nutricional.


Cultivo de avena en el Polo de Innovación de Mirandela de la CCDR-N, diciembre de 2024. Fotografía: Palombar.

Las variedades de cosecha más tardía son esenciales para salvar la especie

El aguilucho cenizo (Circus pygargus) es un ave migratoria en alto riesgo de extinción que, procedente de África, permanece en Portugal entre marzo y septiembre. Su población ha disminuido un 80 % en los últimos diez años. Anida en el suelo, sobre todo en campos agrícolas con cereales y forrajes, y, cada vez más, la siega, en particular para heno, coincide con su período reproductivo.

Cada año, diversos factores amenazan a la especie, causando mortalidad y/o una gran reducción del éxito reproductivo, lo que pone en peligro su supervivencia en Portugal y España. Un factor importante es la pérdida de hábitat, debido al marcado descenso de la superficie sembrada con cereales y su sustitución por cultivos permanentes u otros tipos de uso del suelo, como la construcción de infraestructuras. La sustitución de las áreas de cereales por forrajes y el cambio climático han aumentado significativamente las actividades de siega durante el período de nidificación, lo que ha tenido un fuerte impacto en las parejas reproductoras debido a la destrucción de los nidos y al aumento de las tasas de depredación.


Aguilucho cenizo macho. Fotografía: Filippo Guidantoni/Palombar.


Cuanto más tardía sea la cosecha de cereales, mayor será la probabilidad de que los pollos de aguilucho cenizo sobrevivan, lo que contribuirá a salvar la especie. Por lo tanto, esta será una característica fundamental para tener en cuenta en la selección de variedades.

“El futuro del aguilucho cenizo está estrechamente ligado a la sostenibilidad del cultivo de cereales, depende de nuestra capacidad para conciliar la agricultura y la conservación, creando valor para ambas. Elegir cereales que respeten el ciclo de vida de esta especie no solo es salvar al aguilucho, es promover paisajes agrícolas más biodiversos y sostenibles para todos, valorizando las prácticas respetuosas con las aves y los consumidores”, destaca el biólogo Joaquim Teodósio, coordinador del proyecto.

Mejora y selección genética

Las diferentes variedades de cereales ensayadas, todas de origen nacional, proceden del Programa de Mejora Genética de Cereales del INIAV. Este programa se basa en cruces dirigidos y controlados, que se realizan en el campo entre germoplasma de una misma especie de cereal, seleccionando aquellos genotipos que reúnen las características deseadas, que posteriormente se evalúan y validan mediante selección genética en el campo.

“Es importante destacar que, en este tipo de cereales, que pertenecen a especies autógamas, no existe polinización cruzada, es decir, una de las metodologías utilizadas para promover la variabilidad genética, esencial en un programa de mejora genética, son los cruces artificiales inducidos. Al cruzar individuos dentro de la misma especie, promovemos la recombinación, la selección de los mejores genotipos y la mejora genética, obteniendo así nuevas variedades con características superiores a las existentes. Cabe señalar que, en este tipo de mejora, no hay edición ni modificación de genes, solo recombinación y selección de los genotipos que mejor cumplen los requisitos deseados”, explica Rita Costa, investigadora del INIAV.


Avena, Polo de Innovación de Mirandela de la CCDR-N, febrero de 2025. Fotografía: Palombar.

Crear una organización de productores de cereales en el norte de Portugal

El proyecto pretende fomentar el cultivo de variedades de cereales seleccionadas en el norte del país, impulsando la producción cerealista nacional, al tiempo que se protege al aguilucho cenizo, especie que tiene en esta región un área vital. Con este propósito, la ANPOC pretende crear una organización de productores de cereales en el norte de Portugal, que será fundamental para impulsar el sector y promover la seguridad alimentaria, aumentando la oferta nacional de esta materia prima esencial.

“Una de las particularidades más notables de este proyecto es que responde de forma integrada a los tres pilares de la sostenibilidad: medioambiental, social y económica. La creación de una Organización de Productores en el norte del país es fundamental para este fin, ya que permitirá agrupar a los agentes agrícolas, crear escala y potenciar negocios que fomenten eficazmente la producción de cereales en la región. Unir a los agricultores y desarrollar el trabajo en cadena, desde la producción hasta la comercialización, sin olvidar la investigación, es crucial para sostener el proyecto a largo plazo”, afirma Astride Sousa Monteiro, directora ejecutiva de ANPOC.


Cultivo de variedades de cereales en el Polo de Innovación de Mirandela de la CCDR-N, diciembre de 2024. Fotografía: Palombar.


Cereales destinados a la producción de pan con valor añadido


Los cereales cultivados, trigo y centeno, se utilizan para producir panes diferenciados y con valor añadido para las tiendas Continente. Estos productos desempeñan un papel importante en la sensibilización de los consumidores sobre el tema de la biodiversidad. El Clube de Productores Continente es un socio clave de este proyecto, comprometido con la oferta de pan elaborado a partir de cereales nacionales procedentes de campos con biodiversidad y que garantizan la conservación de especies en peligro, como es el caso del aguilucho cenizo.

“Este proyecto es el resultado de un consorcio multidisciplinar y nos permite salvaguardar una especie que sabemos que está en peligro de extinción. Ya sea mediante la selección de las mejores variedades y el intercambio de buenas prácticas entre los productores, tratamos de adaptar estas buenas prácticas a las necesidades del mercado y de nuestros clientes, ofreciendo un pan elaborado con cereales nacionales procedentes de campos controlados para proteger al aguilucho cenizo”, afirma Ondina Afonso, presidenta del Clube de Productores Continente.


Trigo blando. Fotografía: Rita Costa/INIAV.


Ampliar el cultivo de variedades seleccionadas a España


El LIFE SOS Pygargus tiene como territorio de intervención las principales áreas de distribución de la especie en la Península Ibérica. En este sentido, también es fundamental encontrar soluciones para aumentar la superficie cultivada con cereales amigos del aguilucho cenizo en la frontera luso-española, contribuyendo a ampliar el hábitat para la nidificación y mejorar la supervivencia de los pollos, así como a reducir la mortalidad de la especie. Para ello, será fundamental el papel que desempeñe la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible - Junta de Extremadura, en España, también socia del proyecto, que trabajará para fomentar el cultivo de estos cereales en esta región española, en sinergia con LIFE Agrosteppes y el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX).

“Los responsables técnicos del proyecto de la Junta de Extremadura consideran que el LIFE SOS Pygargus, que combina la conservación de especies amenazadas, como el aguilucho cenizo, con la preservación del medio y los sistemas agrícolas, además de la mejora y el fomento del cultivo y la producción de cereales, es fundamental. Esto se debe a que, además de garantizar el futuro de la especie, también tiene un impacto positivo en el mantenimiento de la población rural y del medio agrícola”, destaca María Jesús Palacios, responsable del Departamento de Vida Silvestre de la Junta de Extremadura.

Acerca del proyecto

LIFE SOS Pygargus - Acciones urgentes para la conservación de las poblaciones de aguilucho cenizo en Portugal y España es un proyecto ibérico que une a conservacionistas, agricultores, científicos y entidades públicas y privadas en un esfuerzo sin precedentes para salvar de la extinción inminente a esta ave migratoria en algunas de sus principales áreas de distribución en la Península Ibérica.

Combina la conservación de la naturaleza y la agricultura para proteger esta especie fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. Está financiado en un 75 % por el programa LIFE de la Unión Europea y cuenta con la cofinanciación de Viridia – Conservation in Action, Lightsource bp y Fundo Ambiental.

Lo implementa un consorcio formado por Palombar – Conservação da Natureza e do Património Rural (entidad coordinadora), Associação BIOPOLIS-CIBIO, AEPGA - Associação para o Estudo e Proteção do Gado Asinino, ANPOC- Associação Nacional de Produtores de Proteaginosas, Oleaginosas e Cereais, CCDR-N - Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte, EDIA - Empresa de Desenvolvimento e Infraestruturas do Alqueva SA, ICNF - Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas, INIAV - Instituto Nacional de Investigação Agrária e Veterinária, LPN - Liga para a Protecção da Natureza, MC Shared Services SA, Modelo Continente Hipermercados SA, SPEA - Sociedade Portuguesa para o Estudo das Aves, UTAD - Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro, Vita Nativa - Conservação do Ambiente, AMUS - Acción por el Mundo Salvaje, Consejeria de Agricultura, Ganaderia y Desarrollo Sostenible - Junta de Extremadura, GREFA - Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat e Universidad de Murcia.